¿Qué diferencias hay entre probióticos y prebióticos?

Última actualización: 27.01.22

 

Probióticos y prebióticos son términos que pueden parecerte familiares, debido a la popularidad adquirida en los últimos años, ya que consumirlos concede grandes beneficios para el bienestar de nuestro sistema digestivo e incluso inmunológico. De hecho, ciertos estudios revelan la posibilidad de ganarle la batalla al cáncer de tipo colorrectal, tras ingerir estos compuestos.

 

Quizás no lo sepas, pero, en nuestro cuerpo habitan diversos tipos de bacterias, con efectos positivos y negativos sobre el organismo en cada uno de sus sistemas vitales. Los probióticos representan uno de los tipos de microorganismos más conocidos y esenciales. Estos se obtienen mediante el consumo de algunos alimentos o a partir de comprimidos farmacéuticos.

Por otra parte, se encuentran los prebióticos que, a diferencia de los probióticos, no están compuestos por ningún tipo de organismo activo. Se trata de una fibra caracterizada por no ser digerible y encargada de potenciar el desarrollo de una variedad de bacterias en el colon, que benefician la salud.

Si bien hay diferencias entre probióticos y prebióticos, ya que uno es un microorganismo y el otro un tipo de fibra, también es cierto que cumplen un papel fundamental para el disfrute de una correcta flora intestinal. 

De hecho, su combinación suele resultar bastante conveniente, ya que algunos estudios revelan que los probióticos potencian los beneficios dados por los prebióticos y viceversa. En este sentido, al consumirlos simultáneamente y de forma moderada, conseguirás mejores resultados para tu salud.

 

Beneficios comprobados de los probióticos y prebióticos

Los probióticos y los prebióticos han sido sometidos a diferentes estudios, con el propósito de conocer los beneficios puntuales que son capaces de ofrecer, según el tipo de patología del paciente. Así que daremos un repaso más detallado a ellos.

 

Probióticos

Los probióticos son bastante efectivos en pacientes que se encuentran consumiendo antibióticos, ya que este tipo de medicamento generalmente genera diarreas que estos microorganismos logran prevenir o controlar eficazmente.

Además, los probióticos han sido usados en personas alimentadas por medio de sondas, en pacientes que sufren de infecciones e inflamaciones de tipo intestinal como el caso de la colitis, observando en los análisis una mejoría satisfactoria. También, existen estudios aplicados a casos de osteoporosis con hallazgos positivos de su uso.

Otra investigación interesante indica la posibilidad de alterar la flora bacteriana, a partir del incremento de la bacteria Clostridium difficile, producida en el colon. Dicho organismo no resulta perjudicial hasta que comienza a crecer por causa de la ingesta de antibióticos. Es en este momento cuando el uso de probióticos podría atacar la bacteria y tratar directamente el cáncer de tipo colorrectal.

Prebióticos

Por su parte, otros estudios sustentan que los prebióticos podrían ayudar a evitar problemas asociados con la obesidad y la diabetes, debido a que actúan directamente en metabolismo, controlando los niveles tanto de la insulina como de la glucosa en la sangre.

Además, los científicos han certificado a través de varios ensayos clínicos que el consumo de prebióticos no sólo posee gran efectividad en el control de la diarrea, al igual que ocurre con los probióticos, sino que también previene y disminuye el estreñimiento, según el padecimiento de la persona.

 

Probióticos vs. prebióticos: Diferencias y similitudes

Tal vez al escuchar las palabras probióticos y prebióticos llegaste a pensar rápidamente que son términos homófonos. Sin embargo, aunque ambos términos están asociados al ámbito de la salud, cada uno de ellos cumple un papel diferente y determinante en nuestro organismo. Aquí puedes conocer las diferencias y similitudes más importantes.

 

Diferencias

Con respecto a los probióticos, debemos comenzar diciendo que son un tipo de microorganismos activos que entran al intestino para protegerlo de ciertas bacterias, evitando que estas se adhieran a la mucosa intestinal y causen alteraciones en nuestra salud. Por su parte, los prebióticos son fibra alimentaria que no es digerida por el organismo y que actúa directamente en el colon. Su finalidad es estimular el desarrollo de una bacteria que en él habita.

Los probióticos son producto de la fermentación, proceso en el que se genera levadura y bacterias de tipo lácteas que, al ser ingeridas, resultan beneficiosas inicialmente para el sistema digestivo. Estas se pueden obtener de forma natural a través de alimentos como el yogurt, quesos, encurtidos, soja y otros productos fermentados preferiblemente de origen artesanal. 

De esta manera, no habrán sido expuestos a un proceso de pasteurización, ya que esto mataría los probióticos. Caso contrario ocurre con los prebióticos, que representan toda la fibra concentrada en granos como la lenteja, vegetales, legumbres, entre otros alimentos, cultivados de forma natural y consumidos en crudo o después de un proceso de cocción.

Otra diferencia de gran importancia está relacionada al consumo de los probióticos, que no suele ser apta para cualquier tipo de persona, ya que, si posees un cuadro clínico especial, su ingesta de forma natural o a través de fármacos podría potenciar la generación de infecciones. 

Esto se debe a que con la ingesta de probióticos estás incorporando a tu organismo una bacteria que no sabes cómo reaccionará con tu patología. Mientras tanto, gracias a que son una variedad de fibra alimentaria, los prebióticos no generarán alteraciones, por lo se consideran mucho más confiables al momento de consumirlos.

Similitudes

La principal similitud a mencionar con respecto a los probióticos y prebióticos es que, para obtener los resultados esperados tras su consumo, necesitarás consumir la dosis precisa, en función a tu patología actual. Además, recuerda que aunque la eficacia de ambos está comprobada, también es cierto que sus beneficios podrían variar significativamente, según el cuadro clínico de la persona.

Aparte de ello, tanto probióticos como prebióticos pueden ser consumidos de forma natural, a través de ciertos alimentos y preparaciones o ingeridos en fármacos con una mayor concentración de microorganismos y fibras respectivamente.

Es importante que tomes en consideración que no se trata de adquirir un producto valorado como el mejor probiótico o el prebiótico más costoso. Lo realmente importante es saber que existen grandes diferencias entre probióticos y prebióticos, que debemos estudiar y evaluar en función de nuestra patología actual. Así, aprovecharemos al máximo los beneficios de cada uno.

 

DEJA UN COMENTARIO

0 COMENTARIOS