Falta de vitamina D: causas, síntomas y tratamiento

Última actualización: 16.01.21

 

Para que nuestro cuerpo pueda incorporar el calcio que proviene de los alimentos que consumimos necesita vitamina D, siendo un componente de vital importancia para el desarrollo de unos huesos sanos y fuertes. También juega un papel fundamental combatiendo infecciones y en la salud del sistema cardiovascular, entre otros beneficios.

 

Es probable que no te des cuenta si tienes un déficit de vitamina D, porque su insuficiencia no es perceptible a simple vista, ya que no produce síntomas específicos que permitan detectarla. De manera que es importante realizar un estudio profundo en caso de sospechar de la carencia de esta vitamina, porque de lo contrario el organismo estará propenso a sufrir fracturas, así como graves problemas en el metabolismo, cerebro o corazón.

Pero, si te interesa saber algo más sobre este importante nutriente, te recomendamos leer este post, en el cual te contaremos qué es esta vitamina, sus propiedades, los síntomas de su insuficiencia, los alimentos que la contienen y cómo tomarla, entre otros tópicos que podrían ser útiles para tu salud.

 

¿Qué es la vitamina D?

Por mucho tiempo se creyó que era un micronutriente que provenía de diversos alimentos, pero, gracias a muchas investigaciones científicas, actualmente se reconoce que se trata de una hormona que, después de ser sintetizada a través de la piel cuando nos exponemos al sol, es metabolizada por nuestros riñones e hígado hasta que llega a su componente activo. Este es el 1,25-dihidroxivitamina D o mejor conocido como calcitriol, para luego ser administrada a través de las células y que pueda cumplir diferentes funciones en nuestro organismo.

En este contexto, podemos destacar que existen dos tipos de vitaminas D: la vitamina D3 o colecalciferol y vitamina D2 conocida como ergocalciferol. Sin embargo, en estas formas la vitamina D es inactiva, por lo tanto necesita su activación a nivel hormonal, lo que conduce a que se produzcan los procesos metabólicos mencionados anteriormente.

¿Para qué sirve la vitamina D? 

Como ya hemos dicho, esta hormona tiene un gran papel para el funcionamiento correcto del organismo, gracias a su intervención en un número importante de procesos fisiológicos, entre los que mencionaremos:

Ayuda en el fortalecimiento del sistema inmunológico, contribuyendo en la prevención de enfermedades respiratorias, así como mostrando beneficios en el combate contra afecciones en la piel.

Incrementa la absorción de fósforo y calcio a través del intestino. 

Es un componente importante para que los huesos absorban y mantengan los niveles adecuados de calcio, lo que contribuye a su fortalecimiento y disminuye el riesgo a tener fracturas óseas y osteoporosis.

También es importante en el mantenimiento correcto de la función musculoesquelética, lo que es perfecto para personas que sobrepasan los 60 años, porque se podría reducir el riesgo de caídas.

Gracias a que es muy útil para la división normal de las células, es un gran ayudante para prevenir el cáncer.

De igual manera, se ha investigado sobre el control que podría tener sobre los niveles de azúcar en sangre, lo que es importante para prevenir los problemas de diabetes, obesidad, esclerosis múltiple o hipertensión.

Asimismo, interviene en el funcionamiento adecuado del sistema cardiovascular.

A nivel cerebral, la vitamina D es importante para las funciones cognitivas, manteniendo un adecuado desarrollo neuronal.

Durante la infancia, la absorción de la vitamina D favorece el crecimiento y desarrollo físico de los niños, evitando el riesgo de padecer raquitismo. 

¿Cómo saber si tienes la vitamina D baja? 

En muchos casos, la insuficiencia de esta vitamina es asintomática, pero no por ello deja de ser altamente peligrosa. Entre los síntomas de falta de vitamina D encontramos los siguientes:

Debilidad muscular.

Calambres.

Dolor de cabeza.

Molestias articulares, dolores en los huesos, así como mayor predisposición para sufrir caídas y fracturas.

En los adultos mayores pueden aparecer enfermedades como osteomalacia y osteoporosis, derivadas de la carencia de vitamina D.  

Raquitismo en los niños.

Defensas bajas.

Es posible sufrir de trastornos en el estado de ánimo o padecer depresión, debido a la insuficiencia de vitamina D.

Algunas enfermedades graves como ataques del corazón, dificultad en la pérdida de peso, deterioro de las facultades cognitivas, la diabetes, aparición de tumores, podrían estar relacionados a bajos niveles de vitamina D.

 

¿Qué alimentos tienen vitamina D?

La vitamina D no se encuentra en muchos alimentos, pero es común en el aceite de hígado de bacalao, en las sardinas, el atún y el salmón, también en la yema del huevo, en la leche desnatada que viene enriquecida y en varios productos fortificados. Ahora bien, si eres vegano tendrás que buscar algunos hongos como setas “shiitake”, leche de soja o bebida de arroz fortificados y aquellos productos veganos enriquecidos con vitamina D2.

¿Cómo aumentar la vitamina D?

Los valores normales de vitamina D en sangre están entre los 30 y 75 nanogramos por mililitro, por lo que es importante tratar de mantener estos niveles. Pero, si se te ha detectado alguna insuficiencia, debes saber que una de las principales fuentes de vitamina D es la exposición solar.

Así que, podrías tomar entre 15 y 20 minutos de sol en el jacuzzi para que de forma natural obtengas esta vitamina, aunque no te asustes por el precio del jacuzzi si no tienes uno en casa. Pues, también podrás activar esta hormona en tu piel cuando vayas a la playa o a la piscina, de esta forma el cuerpo logrará sintetizar sus componentes. 

Además de los alimentos mencionados, también encontrarás en el mercado suplementos que te ayudarán a elevar los niveles bajos de esta hormona. Algunos son derivados del aceite de pescado o de la proteínas de lana, los cuales contienen un alto nivel de vitamina D3. Asimismo, existen otros que son vegan-friendly que contienen vitamina D2, aunque su potencia es más reducida.

Incorporar este tipo de suplementos sintéticos puede ser altamente beneficioso para aquellas personas con problemas para absorber la vitamina D a través del sol, o que son alérgicos a los alimentos que la contienen. En cualquier caso, lo recomendable es acudir a tu médico de confianza para que te indique el suplemento adecuado para ti y la dosis que puedes ingerir para no sufrir intoxicaciones.

 

¿Cómo tomar vitamina D?

Si optas por tomar suplementos de esta vitamina, puedes encontrar en el mercado marcas que vienen en cápsulas, en jarabe, en gominolas para niños y en otros formatos. Pero, ten en cuenta que la dosis más conveniente oscila entre 400 y 2000 Unidades Internacionales (UI) por día, siendo esta una toma segura para tu organismo en función de tus necesidades, porque si el nivel de esta vitamina supera las 4000 UI durante un tiempo prolongado, podría haber una elevación del nivel normal de calcio y producir severos daños al corazón o en tus riñones.

Ahora que conoces las funciones vitales de la hormona D, mal llamada vitamina, te recomendamos estar pendiente de sus niveles y tratar de consumir las dosis diarias recomendadas para que tu organismo funcione correctamente, ya que es un componente importante para los riñones, el corazón, cerebro y otros sistemas de tu organismo.

 

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