La cúrcuma: propiedades y beneficios

Última actualización: 01.03.21

 

La cúrcuma, una especia de la misma familia que el jengibre, es un producto cargado de propiedades positivas. Algo que va más allá de sus usos culinarios, convirtiendo a este producto en un interesante suplemento nutricional.

 

La Cúrcuma Longa es una planta muy conocida, cuyos beneficios para la salud son interesantes para casi cualquier persona. Y es que las propiedades de la cúrcuma van mucho más allá de los beneficios culinarios. Por eso, es fácil encontrar cúrcuma en cápsulas, infusión de cúrcuma e incluso la raíz de cúrcuma, en polvo o fresca, que pueden utilizarse en diferentes aplicaciones.

Si eres de los que no conocen los beneficios de la cúrcuma para tu salud o quieres saber más sobre este superalimento, te dejamos algunos datos interesantes al respecto, para que tengas claro qué beneficios esperar de su consumo.

 

Qué es la cúrcuma

La cúrcuma se obtiene de la planta Cúrcuma Longa. Esta planta es originaria del sudeste asiático y desde el principio de los tiempos forma parte de la reserva natural propia de la medicina oriental. La parte que consumimos no es la planta de cúrcuma sino su raíz, tal como pasa con el jengibre. Una raíz que puede consumirse tanto fresca como seca, siendo más interesante la primera que la segunda opción

Por su parte, la planta de cúrcuma se distingue por sus hojas altas y brillantes, pudiendo llegar a una altura de un metro aproximadamente. Por lo tanto, estas raíces también tienen un tamaño considerable, en línea con la envergadura general que venimos comentando en esta especie.

Para qué sirve la cúrcuma

Considerada por muchas personas como un superalimento, los beneficios de la cúrcuma son más que considerables. Entre ellos, se encuentran sus propiedades antiinflamatorias, por lo que es un compuesto muy interesante para las personas que tengan problemas de artritis. No obstante, este efecto también es interesante para los afectados de colitis ulcerosa o enfermedad de Crohn, tanto por ese carácter antiinflamatorio como por su baja toxicidad, siempre que se mantenga un consumo adecuado.

Por otra parte, entre los beneficios de la cúrcuma también se encuentran ciertos efectos anticancerígenos, reforzando el funcionamiento del hígado e inhibiendo el desarrollo tumoral, según varios estudios. Finalmente, los elementos presentes en la cúrcuma también son interesantes para el sistema cardiovascular, mejorando el proceso circulatorio y ayudando a luchar contra las enfermedades neurodegenerativas. Un efecto muy completo y que da muestras del poder de este interesante extracto vegetal a la hora de mejorar la salud de prácticamente todo nuestro organismo.

 

Contraindicaciones de la cúrcuma

Aunque la cúrcuma es un producto seguro, este también tiene ciertas contraindicaciones. Entre estos efectos, encontramos la diarrea y náuseas, bajada del nivel de glucosa, falta de hierro o la interacción con los medicamentos anticoagulantes. Estos síntomas suelen aparecer, principalmente, en aquellos casos en los que el consumo de la planta de cúrcuma es excesivo, aunque en el caso de los anticoagulantes incluso pueden presentarse en dosis pequeñas. Los pacientes que tomen esta medicación deberán consultar con un médico antes de consumir cualquier producto con cúrcuma.

El otro caso en el que puede haber problemas, poco frecuentes por otra parte, es en aquellas personas que tengan problemas alérgicos relacionados con este producto. En este caso, es conveniente que la persona se abstenga de consumir esta planta o aquellas preparaciones que la incluyan. Lo mismo ocurre en caso de que sientas palpitaciones, nerviosismo o cualquier otro efecto extraño después del consumo de esta planta. Si aparecen estos síntomas, se recomienda suspender de inmediato su consumo, por seguridad.

Cómo tomar cúrcuma

Una de las ventajas que tiene la cúrcuma es su polivalencia respecto de su consumo. Uno de los usos más habituales es el culinario, pudiendo emplear esta especia en todo tipo de recetas. Siempre es mejor usarla fresca y rallada, aunque si solo tienes cúrcuma en polvo tampoco pasa nada. En caso de que la muelas o ralles para usarla, por tenerla en raíz, es fundamental hacerlo justo antes de utilizarla, para que no pierda propiedades.

En esos usos, basta una simple cucharada para añadir un toque de sabor y color a sopas, guisos e incluso bebidas. También es interesante para mejorar el gusto y el color de cualquier pescado o rebozado. Un aspecto que seguramente quieras inmortalizar con la mejor cámara bridge o réflex que tengas a mano, para guardar esa bonita imagen que tendrán tus platos. 

Otra alternativa muy interesante son las cápsulas de cúrcuma, que actualmente podemos encontrar en el mercado. Dependiendo del producto y de su fabricante, dichas cápsulas cuentan con una concentración variable de esta especia, aunque en general bastan una o dos pastillas para conseguir la dosis recomendada para disfrutar de sus beneficios. Es frecuente que en muchas de estas pastillas se unan cúrcuma y pimienta negra, ayudando este último ingrediente a intensificar la asimilación de los nutrientes propios de la especia.

La última forma en que se suele tomar la cúrcuma es en infusión. Gracias a las diferentes presentaciones existentes, resulta sencillo disfrutar de una buena infusión de cúrcuma con miel o con cualquier otro complemento, que nos ayuda a disfrutar de todos los beneficios de esta raíz. Tal como pasa con las cápsulas, es fácil encontrar todo tipo de preparaciones comerciales de esta infusión, cuyo uso es tan sencillo como el de una tisana convencional.

Por cierto, aunque nos hemos centrado en los beneficios de la cúrcuma consumida por vía oral, cada vez son más las cremas, serums y otros productos de cosmética que incluyen este ingrediente, aprovechando así todas sus propiedades para cuidar mejor de nuestra piel. Otra alternativa interesante y que, seguramente, irá ganando en fama con el paso del tiempo.

 

Suscribir
Notify of
guest
0 Comentarios
Inline Feedbacks
View all comments