Consumo seguro de suplementos en personas de la tercera edad

Última actualización: 27.01.22

 

Existe una gran oferta de suplementos indicados para retrasar el envejecimiento y evitar diferentes enfermedades, pero en medio de los beneficios también hay riesgos que conviene tomar en cuenta, sobre todo en personas de la tercera edad, que debido a su vulnerabilidad suelen consumir más vitaminas que los jóvenes.

 

Según un estudio de la Organización de Consumidores y Usuarios, un 30 % de los españoles consume algún tipo de suplemento nutricional, pero muchos admiten que no han comenzado a ingerir vitaminas bajo supervisión médica debido a una deficiencia nutricional, sino que ha sido por voluntad propia para complementar una actividad deportiva, mientras que otros exponen motivos estéticos, como mejorar el aspecto de la piel y el cabello, bajar o subir de peso, entre otros.

En Estados Unidos, una encuesta de la reconocida empresa de análisis y asesoría Gallup ha calculado que el 68 % de las personas mayores de 65 años ingieren suplementos vitamínicos y un estudio publicado en 2017 en el Journal of Nutrition reveló que el 29 % de este grupo consume 4 suplementos al día e incluso más.

Muchas de las personas que toman vitaminas tienen la idea de estar mejorando la salud y prolongando la vida. Esto es debido a que las empresas que venden estos suplementos se han encargado de fomentar esta creencia en un gran número de usuarios, sobre todo basados en ensayos clínicos donde el tiempo del estudio es muy corto. Dicho de otro modo, puede ser que los suplementos inmediatamente aumenten nuestros niveles de vitaminas en el organismo, pero en realidad esto puede ser contraproducente unos años más tarde, como han revelado algunas pruebas científicas más rigurosas y actualizadas.

Pros y contras de los suplementos en adultos mayores

Aunque se ha demostrado que una dieta equilibrada es más beneficiosa que consumir muchos suplementos, durante la tercera edad el cuerpo va perdiendo su capacidad para absorber los nutrientes de los alimentos de forma natural, por lo que es necesario complementar la dieta con algunos suplementos, entre los que destacan las vitaminas del complejo B, los ácidos grasos Omega 3 y la vitamina D.

La mayoría de los suplementos pueden ser adquiridos sin ningún tipo de restricciones, de modo que no hace falta una receta médica, en este sentido, es posible comprar casi cualquier tipo de vitaminas, minerales, aminoácidos, entre otros, sin límite de cantidad. Esto puede representar un problema en ciertos casos, ya que la falta de un asesoramiento sanitario estricto puede conducir a la interacción de estos nutrientes con ciertos medicamentos que forman parte de la vida diaria de un adulto mayor, sobre todo si la persona padece alguna enfermedad crónica. Además, hay que tomar en cuenta que muchos pacientes de avanzada edad desarrollan alergias a ciertos componentes, por lo tanto, es imprescindible que el tratamiento esté indicado por un profesional de la salud.

En este sentido, podemos afirmar que los suplementos son importantes en la dieta de algunos adultos mayores, pero antes de consumirlos es necesario realizar estudios de bioanálisis y considerar los tratamientos que actualmente está tomando cada individuo, con el fin de saber si en realidad habrá un beneficio o por el contrario será perjudicial para la salud.

Igualmente, hay que prestar especial atención a los productos de origen natural, como los suplementos de determinadas hierbas medicinales, ya que esto puede hacer que bajemos la guardia pensando que si algo viene de la naturaleza tiene que ser bueno, pero no necesariamente es así, ya que algunas plantas tienen la capacidad de alterar el funcionamiento del organismo, sobre todo en personas de la tercera edad.

El exceso de suplementos en personas de la tercera edad

Como hemos indicado, las personas de la tercera edad suelen consumir más suplementos que los jóvenes, por lo tanto, el riesgo de incurrir en el exceso es mayor. Esto puede pasar porque algunos complementos vitamínicos tienen los mismos nutrientes. Por ejemplo, un multivitamínico puede contener suficiente vitamina D, por lo que si el paciente también consume este nutriente en un suplemento individual, entonces podría estar excediendo la dosis diaria.

En cantidades moderadas y bajo supervisión médica, este nutriente puede traer muchos beneficios a la salud de los adultos mayores, sin embargo, aunque se trate de la mejor vitamina D, puede resultar tóxica en dosis demasiado altas. Esto es debido a que se acumula mucho calcio en la sangre, lo que puede provocar en el mejor de los casos pequeñas náuseas, vómitos, micción frecuente y debilidad general, pero también es posible que la persona desarrolle cálculos en los riñones y problemas en la estructura ósea.

Otro tipo de suplementos utilizados comúnmente por las personas de la tercera edad son los diuréticos y laxantes. Estos suplementos por lo general están hechos de plantas medicinales, por lo que muchas veces pasan desapercibidos. No obstante, se ha demostrado que los laxantes como la llamada cáscara sagrada son capaces de evitar la absorción de nutrientes que son esenciales para el buen desempeño del organismo. Esto quiere decir que por una parte pueden cumplir su función en el sistema digestivo, pero al mismo tiempo impedir que las vitaminas de los alimentos lleguen a las partes del cuerpo donde son necesarias.

Por su parte, los diuréticos en grandes cantidades y de forma prolongada pueden disminuir el potasio en el organismo, produciendo la hipopotasemia, enfermedad que debilita los músculos, provocando calambres y espasmos. Asimismo, el exceso de diuréticos está relacionado con las arritmias, lo que puede ser grave en la tercera edad. Sin embargo, vale la pena señalar que en dosis controladas por un médico estos suplementos pueden aliviar enfermedades como la cirrosis y la hipertensión en ancianos.

Otro suplemento de uso común es la vitamina E, sin embargo, algunos estudios indican que el exceso de este nutriente es perjudicial para los hombres, ya que está asociado al desarrollo de cáncer de próstata. Por otra parte el exceso de vitamina B12 es especialmente peligroso para los adultos mayores que han sufrido accidentes vasculares y también puede producir enfermedades en los riñones, el hígado y la vista.

 

DEJA UN COMENTARIO

0 COMENTARIOS