5 alimentos inmunoestimulantes que debes incorporar a tu dieta diaria

Última actualización: 27.01.22

 

Estimular el buen funcionamiento de nuestro sistema inmunológico nunca había sido tan fácil. Sólo tienes que sumar a tu dieta diaria ciertas verduras, granos, carnes y frutas, que aportarán vitaminas y minerales esenciales para lograr el pronto fortalecimiento de nuestras defensas. Así, podrán combatir cualquier antígeno que trate de invadirnos.

 

Nuestro cuerpo genera un gran número de vitaminas y minerales que nos ayudan a estimular el sistema inmune, que no es más que todas aquellas defensas naturales que tiene el cuerpo para protegernos de cualquier antígeno o cuerpo extraño causante de infecciones.

Sin embargo, con el paso del tiempo y una mala alimentación, dichos nutrientes encargados de crear una película protectora en el tracto digestivo, respiratorio y colon, comienzan a agotarse. Esto resulta poco ventajoso para nosotros, ya que nos hacemos más propensos a desarrollar infecciones con mayor intensidad y duración, pues las bacterias, microorganismos y virus logran adherirse fácilmente a las paredes del tracto.

La función de las defensas es activarse cuando algún patógeno o ser desconocido entra en nuestro organismo. Así, combaten dichos focos de contagio. Por ello, es necesario mantener nuestra ingesta de vitaminas y nutrientes para que el sistema inmune pueda combatir con mayor eficacia y, terminada la enfermedad, continúen protegiendo nuestro cuerpo.

Para que todo esto sea posible, podrías pensar que la única solución es consumir una serie de suplementos medicinales, que nos venden diariamente a través de la televisión y redes sociales. No obstante, también podemos lograr el mismo efecto de una forma aún más natural. Se trata de realizar algunos cambios en nuestra dieta diaria, eliminando un considerable porcentaje de carbohidratos y sumando una serie de alimentos inmunoestimulantes.

Nuestro sistema inmunológico está compuesto por una serie de defensas naturales, generadas por el cuerpo o muchas veces adquiridas con la ingesta específica de algún alimento, vitamina o microorganismo “bueno”. En este último grupo hacemos referencia a los probióticos, que son un tipo de bacteria que cuida la mucosa intestinal. A continuación, te contamos cómo estimular tu sistema inmune para que continúe protegiéndote de las bacterias “malas”. Sólo tendrás que sumar a tu dieta diaria algunos alimentos.

 

1. Agua

El agua quizás no sea directamente un alimento, pero tu cuerpo necesita de él para llevar a cabo el correcto funcionamiento metabólico. Es decir, el proceso empleado por el organismo para la producción y obtención de energía, a través de los alimentos previamente ingeridos.

Toda la comida que consumimos posee importantes cargas de proteínas, grasas y carbohidratos, que suelen ser descompuestas gracias a la acción de las sustancias químicas del intestino. De esta manera, se convierten en azúcares y ácidos, que son el principal combustible del cuerpo.

El agua se encarga de transportar todos estos nutrientes hasta las células y ayuda significativamente al cumplimiento de una buena digestión. De hecho, al deshidratarnos, la mucosa adherida al tracto digestivo y respiratorio cambia o se debilita, por lo que sus anticuerpos no estarán lo suficientemente preparados para bloquear el paso de las bacterias y virus. Por ello, debemos consumir al menos dos litros de agua al día o aproximadamente ocho vasos.

2. Probióticos y prebióticos

Probióticos y prebióticos pueden ser dos términos que te parezcan desconocidos, pero, en realidad, están presentes en un gran número de alimentos que consumimos diariamente y son de gran importancia en el fortalecimiento de nuestro sistema inmune.

Los probióticos son microorganismos o bacterias “buenas”, que se encuentran presentes en el yogurt artesanal y quesos como requesón, mozzarella o cualquiera que no haya sido expuesto a un proceso de pasteurización, ya que el calor mataría los probióticos.

Igualmente, están los alimentos en conserva de vinagre con sal. Estos ingredientes crean bacterias de tipo lácteas, que se adhieren a la superficie de los encurtidos como aceitunas, alcaparras, pepinillos, berenjenas, entre otros. Además, debemos mencionar las preparaciones fermentadas, que podrían ser consideradas como el mejor probiótico (en este enlace puedes encontrar algunas opciones de compra), como es el caso del kimchi, keifer, la soja y la masa panadera.

Por otra parte, están los prebióticos o fibra intestinal, que actúan directamente para proteger el colon de inflamaciones e infecciones. Podrás encontrarles en las lentejas, vegetales, legumbres y otros alimentos cultivados de forma natural, cuyo consumo puede hacerse directamente o bajo un leve proceso de cocción.

 

3. Vitaminas y minerales

Las vitaminas y minerales tienen una función antimicrobiana en el organismo, específicamente en el tracto intestinal y respiratorio, que suelen ser los mayormente afectados al momento de padecer una virosis. En vista de ello, es importante potenciar su producción a través de carnes, frutas y verduras específicas.

Por ejemplo, el perejil, pimientos rojos, espinacas, coles de Bruselas, coliflor, kiwi, naranja, limón, fresas y papaya, aportan importantes cantidades de vitamina C, que ayudan en la estimulación de leucocitos y en la regulación de la respuesta inmunitaria. 

Por su parte, el zinc está presente en las legumbres, germen de trigo, semillas, sésamo, carnes rojas, quesos y chocolate negro. Dicho mineral es inmunomodulador en infecciones respiratorias. 

Finalmente, la vitamina D es un potente regulador inmunitario, lo que significa que genera una importante cantidad de proteína de tipo antibacteriana. Podemos consumirla en los huevos, atún, sardina, salmón, una variedad de pescados azules, aceite de bacalao, champiñones, en el germen de trigo, lácteos y sus derivados.

 

4. Dieta mediterránea

Se le llama dieta mediterránea a una ingesta de alimentos naturales con gran colorido. Tal es el caso de cualquier tipo de verdura, legumbre y fruta. Asimismo, granos enteros, pequeñas porciones de carne roja, pollo y nueces. Lo importante es que todos los alimentos sean frescos y, en el caso de los vegetales y frutas, trata de ingerirlos con piel, ya que, de esta manera, obtendrás un mayor aporte de fibra natural.

Con esta dieta baja en carbohidratos obtendrás fitonutrientes, antiflamatorios y antioxidantes necesarios para que tu sistema inmunológico combata con efectividad cualquier agente infeccioso que lo invada.

5. Ginseng

El ginseng es una hierba que podemos consumir en té o en comprimidos de 200 a 300 miligramos, cuyo aporte contra las inflamaciones, infecciones y resfriados es muy eficaz. Esto se debe a que actúa como estimulante inmunológico. Además, incrementa los niveles de energía.

Estos son sólo algunos de los alimentos inmunoestimulantes que debemos consumir diariamente para combatir las infecciones y potenciar nuestra salud. Además, su coste puede ser mucho más bajo que los complementos comunes y procesados.

 

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